El último adiós a Frank Vandenbroucke

Ha muerto, a los 34 años, uno de los grandes ciclistas de nuestra época, Frank Vandenbroucke. Una embolia se ha llevado a uno de los ciclistas más polémicos, a la par que con más calidad del pelotón internacional.
Debutó en 1994, en las filas del equipo Lotto, uno de los equipos con más tradición de correr y ganar grandes clásicas del ciclismo. De Lotto, pasó a Mapei, donde coincidió con otro de los grandes ciclistas en aquellos años, Johan Museeuw. En este equipo dio un buen salto de calidad con victorias en el Tour del Mediterráneo, GP de Plouay, Gante-Wevelgem o etapas en la París-Niza.
En 1999, finalizada su relación con Mapei, donde ya había sido bautizado como l’Enfant Terrible del ciclismo belga, fichó por Cofidis donde demostró todo lo que de él se esperaba. Consiguió ganar la Het Volk, una etapa en la París-Niza, la Liege-Bastogne-Liege (donde anunció antes de empezar en que punto iba a atacar, y así lo hizo) y dos etapas de la Vuelta a España.
Pero fue a partir de ese momento donde empezaron sus problemas con el supuesto dopaje cuando su nombre apareció en los archivos del doctor belga Bernard Sainz. En el año 2000 aún consiguió ser campeón de su país, pero los problemas se fueron acrecentando, y desde entonces inició una caída en picado.
Su cabeza no aguantó la presión, y su cuerpo, después de tantos problemas con las drogas y el alcohol ha dicho basta, precisamente en un año donde su situación había mejorado, incluso había conseguido alguna victoria en carreras menores, su cuerpo le ha dicho que ya no da para más.


