Previo: España – Inglaterra

 
 

El partido España- Inglaterra es una prueba de fuego para todos y también para el seleccionador, que sabe que se mide a un adversario de alto contenido técnico y físico y en el que, además, nunca se han dado comportamientos de desmayo. Del Bosque ha señalado que el equipo saldrá del bloque que ganó el Europeo, algo evidente si se tiene en cuenta que 17 de los jugadores convocados en Sevilla estuvieron en Austria, pero no ha facilitado el equipo que se medirá a los ingleses, aunque es de presumir que alineará a toda la artillería a su alcance, esto es, a los mejores más allá de los cuidados que se le recomiendan desde Inglaterra para que preserve a Fernando Torres, lo que Rafael Benítez dice haber pedido. Juanito, lesionado, no estará a disposición del seleccionador español.

Del Bosque ha sido muy claro en cuanto a su relación con el entrenador del Liverpool y ha manifestado que no tenía intención de “desactivar un conflicto que no existe”. “He hablado con Benítez en un marco de corrección y sabemos lo que pasa. Yo tengo que creerle a él y no a lo que he leído”. Se deduce de ello que Torres ha llegado con todas las bendiciones a la concentración pues de otro modo tampoco estaría en Sevilla. Si forma parte del grupo es natural que se piense que lo es para jugar. Y a ese respecto el seleccionador ha dicho que “puede que jugar minutos le vengan bien para llegar mejor a Liverpool”. Lo de cuantos dependerá de cómo vayan las cosas sobre el campo de juego.
El seleccionador ha rendido señal de respeto a Fabio Capello, del que ha dicho que le ha proporcionado a Inglaterra “gran implicación defensiva, transiciones muy rápidas en el juego sin especulación a la hora del pase y una gran habilidad en el pase largo y en el saque de faltas, porque tiene buenos lanzadores y muy buenos futbolistas”. Del Bosque ha desdramatizado las ausencias de Gerrard y Rooney, “aunque sean muy buenos futbolistas”, advirtiendo que “hay otros como Heskey, que no sé si jugará, que les suplen con capacidad y talento”.

“No vamos buscando parecernos a nadie. Somos un reflejo de lo que es el fútbol español. Si tenemos dos centrocampistas, Iniesta y Xavi, tres con Busquets, que juegan en el Barcelona no es de extrañar que nuestro juego pueda parecerse. Hacemos el fútbol que se adapta a las características de los jugadores, pero en cualquier caso no es mala comparación ésa del F.C. Barcelona”.

No hay equipo titular, pero todo apunta a que en él estarán todos los que dieron cuerpo al equipo que ganó el título continental, lo que no constituye novedad alguna. Son los mejores, lo han demostrado y hay que seguir confianza en ellos, pues, además, no han sufrido merma alguna en su fútbol ni en su rendimiento. Más bien al contrario. Los demoledores datos del equipo nacional constituyen el mejor aval ante un enemigo en el que apenas hay representantes de sus cuatro grandes, Manchester United, Liverpool, Chelsea y Arsenal, algo que sería sumamente llamativo, claro está, si no fuera porque escasean los jugadores ingleses en ellos. Ferdinand y Carrick, ambos del United, y Cole, Terry y Lampard, los tres del Chelsea, son sus únicos representantes. Ni señal, pues, salvo los cinco españoles de los “reds”, de internacionales en Liverpool y Arsenal. De todos los citados por Capello, el renacido David Beckham, ya con 108 encuentros internacionales a sus espaldas, sigue siendo hoy el jugador referente. No obstante, no figura entre los fijos de salida que manejan los medios de comunicación ingleses.

Un equipo sin aspiración ninguna, el Manchester City, es con el Chelsea el que más jugadores lleva a la nacional de Capello: el guardameta Green, el defensa Bridge y el volante Wright-Phillips. Las ausencias de Gerrard y Rooney las echarán en falta, pero en la que se presume formación de salida se adivina que lo mejor del equipo que se medirá a España está en su defensa, un síntoma que habla de las limitaciones de juego en zonas de creación y resolución, en las que podrían aparecer dos jugadores del mismo equipo, el Aston Villa, Agbonlahor y Heskey. Los grandes atacantes de la Premier ya se sabe que son internacionales con otras selecciones, pero no conviene fiarse de ello, aunque los últimos resultados entre ambos equipos hayan sido favorables a la selección de España.

Todo está preparado, pues, para el gran duelo. Habrá que atarse los machos para ganarlo, pero hoy es el campeón de Europa el gran adversario a batir. Por campeón, por juego, por liderazgo. No son palabras. Son hechos.

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