Los laureles del Arsenal

 
 

Hoy podíamos leer en ‘Mundo Deportivo’ unas declaraciones de Arrigo Sacchi, dónde se declaraba gran admirador del juego del Barça… y del Arsenal. Quizá sea irrelevante, pero me ha llamado especialmente la atención porque esta canción me suena, la he oído unas cuantas veces y en boca de distintas personalidades del fútbol mundial. No es, pues, ninguna anécdota el hecho que el Arsenal sea un equipo admirado a lo largo y lo ancho de Europa, pero ¿cuál es el motivo? El gusto por el buen fútbol, ni más ni menos. Hace años que el equipo ‘gunner’ está entre los grandes del fútbol europeo, pero sin llegar a ser un club puntero (a pesar de llegar a la final de la Champions de París en 2006).

Desde luego, el Arsenal es el equipo inglés menos inglés de todos. Juegan un fútbol rápido y de toque que dista mucho del clásico “patadón y a correr” británico. Era un auténtico gustazo ver jugar aquel equipo de los Vieira, Henry, Bergkamp, Ljumberg y Pires; quizá la época dorada los gunners, que ganó varios títulos en Inglaterra pero coleccionó decepciones a nivel continental.

La fórmula es clara y el catalizador tiene nombre y apellidos: Arsène Wenger. Todo el mundo reconoce los méritos de ese hombre que fuera de Inglaterra seguramente no duraría ni media temporada. Quizá sea el entrenador que haya confeccionado más equipos competitivos y haya sacado más futbolistas en mucho tiempo, porque el Arsenal es un equipo vendedor que se tiene que recomponer cada ciertos años. Ahí es dónde entra Wenger y su ojo avizor, capaz de detectar futuras estrellas antes de que empiecen a despuntar, ficharlas a precio de coste y ponerlas a jugar aunque tengan la friolera de 17 años. Y así aparecen jugadores como Herny, Pires, Cesc, Nasri, Adebayor, Walcott, Anelka o Overmars.

Con buenos jugadores y un estilo de juego a lo “tiqui-taca” el Arsenal ha sabido aguantar, con mucho mérito, entre los mejores y ganarse el respeto de todo el mundo pero, como he dicho, los triunfos no llegan y las estrellas se van. De todos modos ya sabemos que el fútbol no suele ser justo, y los títulos caen a los que sacan el talonario (Inter, Chelsea, Milan, Madrid, Barça, Manchester, Bayern, etc.), pero es bonito que los entendidos, cuya opinión es la importante; reconozcan lo mucho que un equipo como el Arsenal le da al fútbol porque, aunque no tiene los títulos que merece, no todos los laureles tienen forma de copa.

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